Poulenc y Satie,
juntos en un disco
Liliana Maffiotte, intérprete
primorosa de las dos obras

De "tan frecuente" ya va siendo axiomático, que los discos que encierran un atractivo más peculiar sonlos que disfrutan de menor promoción... y viceversa. Como consecuencia, elegir discos de un interés determinado, entre la amplia exposición escaparatística, va siendo para el discófilo un ejercicio comparable al de salir a «buscar bolets».
Ahora mismo, un «bolet» especialmente sugestivo, que pueda
descubrir, oculto entre la espesa «pinasa» discográfica de consumo
 
es el que ha grabado [para Columbia] la pianista   Liliana Maffiotte
con narraciones de José M. Monegal, sobre partituras de 
Erik Satie y Francis Poulenc.


De entrada ya es una prueba de coherencia reunir en un mismo disco
influencia que ejerció Satie sobre Poulenc, hasta el punto de moldear
particularmente compatibles y de notoria oportunidad, como son los
 Pequeño Elefante», que Poulenc dedicó a los niños sobre la plantilla
 
    Liliana Maffiotte ha penetrado en lo más intimo de ambas obras y
sino  tomando  parte en el juego  también  ella  misma con  zalamera

  Sobria, precisa y matizada, la narración de J. M. Monegal ayuda lo
por la   vía de la   participación en el   amor a la   música.  Es en este
un disco como este tributa impuesto como articulo de lujo!.

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a estos dos compositores, por la relación que hubo entre ellos o, más exactamente, por la
en gran medida los rasgos de su espíritu creativo. Pero, además se han elegido dos obras
deliciosos «Sports et Divertissements», de Satie, y la encantadora «Historia de Babar,  El
de los textos y los dibujos de Jean de Brunhof.

ofrece una interpretación primorosa, no sólo dejando jugar la inventiva de lo compositores
jovialidad y a la vez invitando al oyente para que sea de la partida.
 
suyo para que el relato musical estimule la iaginación de los niños [ y la de sus mayores]
sentido una grabación benemérita de un elevado valor cultural. ¡Y pensar que, en este país,
 

  ALBERT  MALLOFRE                                               LA VANGUARDIA    21-12-82